MANCHAS
DE TINTA
Había una vez un lapicero que
había manchado todos los proyectos finales
de un grupo de bachillerato, era muy desconcertante ver muchas manchas de tinta iguales en todos los proyectos elaborados por
los alumnos.
Todos estaban preocupados
porque no sabían que hacer; pues tenían que entregar sus proyectos en el
siguiente modulo y esas manchas impedían
una buena y legible lectura de su proyecto,
estaban desesperados pues ese proyecto era su calificación final de literatura.
Todo el grupo se quiso poner
a querer investigar, cuestionándose así entre todos; de repente se escuchó el
chillido de la puerta del salón abriéndose, era cielo que había llegado tarde,
y al observar aquel alboroto que tenían sus compañeros se acercó a ellos y les pregunto qué les
sucedía ellos muy alborotados le mostraron las manchas de tinta en sus
proyectos.
Ella quedo muy sorprendida
pues recordaba a ver visto esa mancha antes…
Cielo se
fue a sentar a su pupitre y se puso a pensar
pues esa mancha era igual a la
que un día había hecho su lapicero que ya había perdido era largo con punta de
metal, marca bic con señales de esmalte rosa en la parte superior y en el
orificio del plástico, con tinta negra y
mordido en la parte superior.
Se quedó muy impresionada pues a pesar que ya no tenía ese lapicero lo recordaba con gran sentimiento, pues se lo
había regalado su amiga antes de que se mudara.
El lapicero era como un
símbolo de su amistad; pero ella un día lo olvido en la escuela y se extravió.
Se sentía muy triste por
haberlo perdido y al ver esa mancha sabía que podía encontrar su lapicero y
conservarlo como un bonito recuerdo de su amistad.
Entonces ella decidió
buscar aquel lapicero con doble
intención, entonces fue cuando se le ocurrió buscar por todo el salón. Al poco
tiempo llego su maestra de literatura y pidió que entregaran sus proyectos.
Todos abrumados fueron a
decirle a la maestra que les diera más
tiempo para entregar su proyecto sin esas manchas misteriosas de tinta negra.
La maestra se mostró comprensiva y tolerante permitiéndoles entregar su
proyecto en la primera hora del siguiente día.
Cielo se quedó muy intranquila
por esas manchas así que siguió buscando en el salón; en ese momento observo
que le faltaba revisar un solo archivero en el fondo del salón; se dirigió
hacia el archivero y encontró más manchas de tinta hacia el archivero y
encontró más manchas de tinta iguales, su instinto la hizo notar que eran de su
lapicero perdido.
Siguió cada rastro de tinta y al perder el rastro decidió mover el
archivero, salia mucho polvo de ahí pero fue entonces cuando encontró su
lapicero, con menos, muy empolvado y
con las mordidas que ella la había dejado; aunque no estaba en las mejores condiciones
tenía un gran valor sentimental. Al encontrarlo se sintió muy contenta, pero
aun no sabía por qué habían manchas en los proyectos de su grupo.
Ella no sabía que hacer pero
después decidió no decir nada porque eso
solo podría causar malos entendidos o podrían querer tirar su lapicero y ella no
quería que eso sucediera, pero el misterio aún seguía ¿porque estaban manchados
de tinta sus proyectos?...
Al terminar sus clases, Cielo
se fue a su casa y al llegar dejo el lapicero en su escritorio y se fue a
comer, al regresar a su cuarto se encontró con más manchas como las de los proyectos; entonces decidió observar el lapicero para descubrir
el misterio.
Después de horas de
vigilancia vio desde lejos
que el lapicero se movía y dejaba más manchas de tinta
en ese momento decidió entrar al cuarto; tomo el lapicero; el derramo
tinte en la mano de Cielo. Ella le dijo al lapicero que dejara de hacerlo, pues
no quería que se acabara porque lo quería mucho, el lapicero al oír eso dejo de
derramar tinta, pues el solo lo hacía
para llamar su atención y al lograrlo decidió no derramar más tinta siempre y cuando Cielo lo
cuidara mucho mejor. Fue así como mágicamente desaparecieron todas las manchas de todos los proyectos y Cielo y el lapicero
decidieron estar juntos por siempre.
F I N
Linda Micaela Vicente Garnica